Iniciación a la cata de aceite de oliva
Hacer una cata es un viaje extrasensorial para todos nuestros sentidos. Por eso, te contamos algunos pasos con los que podrás apreciar todas las cualidades propias de este oro líquido.
Catar es todo el proceso que engloba la apreciación y el análisis de un producto. Durante la cata, se somete a los sentidos a una prueba de degustación más allá del simple hecho de probarlo. Por eso, es importante contar con catadores profesionales, capaces de percibir todas las características de un aceite de oliva gourmet.
El aroma
Se sirven tres cucharadas soperas en una copa especial y se tapa con una lámina de cristal. Después, se calienta la copa con suaves movimientos circulares para intensificar el aroma; hecho esto, ya puede olerse para apreciar los matices olfativos.
El sabor
Se prueba el aceite metiéndolo en la boca unos tres o cuatro segundos para calentarlo y aumentar su sabor. Una vez saboreado, se valora el cuerpo, es decir, la densidad; su grado determina la intensidad de un aceite de oliva.
El color
Esta propiedad no determina la calidad del aceite. Por eso las catas se hacen en copas oscuras, para que no influya en el catador. La tonalidad varía entre un amarillo verdoso y un amarillo pajizo; para apreciarlo bien es conveniente utilizar luz natural, ya que la luz artificial puede alterar el tono.

