Contraindicaciones del aceite de oliva extra virgen
El aceite de oliva es muy saludable, pero siendo objetivos, hay que hablar también de sus contraindicaciones. Muchos de los mitos que circulan sobre él no son ciertos — te los aclaramos.
Mito: el aceite extra virgen engorda
Realidad: se dice esto basándose en que la oliva es un fruto hipercalórico. Sin embargo, el aceite de oliva extra virgen tiene un aporte calórico muy similar al de otros aceites, y muchas menos calorías que la mantequilla o la margarina. Un estudio de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Navarra mostró que la mayoría de consumidores no solo no ganó peso, sino que lo perdió. Además, sus grasas son insaturadas (monoinsaturadas), por lo que no dañan el organismo.
Mito: el aceite extra causa diarrea
Realidad: las propiedades del aceite de oliva ayudan a una buena digestión. Solo en grandes cantidades podría llegar a causar diarrea; un uso moderado rara vez produce ese efecto.
Mito: el aceite de oliva hace daño a las personas diabéticas
Realidad: una dieta rica en grasas monoinsaturadas reduce los niveles de glucosa en sangre, el colesterol LDL y los triglicéridos, disminuyendo la dependencia de la insulina. Puede reducir el azúcar en sangre y la presión arterial — si además se toma medicación para eso, conviene consultar con el médico para evitar bajadas excesivas.

